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Braña se fue de Estudiantes de la Plata, ¿se va para la Boca?

1bf44bb261a245b6b933f59d8d9d0b14El mediocampista Rodrigo Braña no continuará en Estudiantes de La Plata “por una cuestión personal”, informó el club platense. Es por eso que ahora es deseado por varias instituciones del país y del exterior. En las próximas horas, dirigentes de Boca le acercarán al volante una oferta con un contrato por dos años.

El nombre de Braña siempre estuvo relacionado con los rumores de pases a Boca en cada fin de torneo. Y Carlos Bianchi ya le habría dado el visto bueno a la Secretaría Técnica del Club para iniciar las gestiones.

Hay que recordar que en los últimos días se confirmó la salida de Leandro Somiza, quien fue dueño del puesto durante los últimos dos años. Además, en Boca llegó una oferta por Cristian Erbes y el juvenil (que fue alternativa en el puesto) analiza seguir su carrera en el exterior.

En Boca confían que a Braña le seduzca la oferta por sobre algunas del exterior (¿MLS?), sobre todo pensado en que es un convocado habitual de Alejandro Sabella en la Selección y que la próxima temporada será clave para aquellos jugadores que quieran jugar el Mundial de Brasil 2014.

De esta manera, Braña cerró un ciclo de ocho años en Estudiantes, en el que logró tres títulos: el Torneo Apertura 2006, la Copa Libertadores 2009 y el Torneo Apertura 2010.

Según informó la institución, Braña le comunicó este jueves su decisión a Agustín Alayes, Secretario de Fútbol, y tendrá que buscarse un nuevo club antes del inicio de la nueva temporada.

Pechito Orión: “Me pusieron un revólver en el pecho”

El arquero de Estudiantes de La Plata Agustín Orión fue asaltado esta mañana en la localidad de Villa Sarmiento, partido de Morón, cuando se dirigía al entrenamiento del equipo de Alejandro Sabella, en el country de City Bell.

Cerca de las 8 de la mañana, cuatro delincuentes interceptaron al futbolista, se llevaron su camioneta y lo dejaron en la autopista. La víctima se dirigió inmediatamente a la comisaría 6ª de Morón para realizar la denuncia correspondiente.

Orión viajaba junto a su padre, quien habitualmente lo acompaña a los entrenamientos, cuando percibió que un auto los seguía de cerca. Momentos después, el vehículo se adelantó y obligó al arquero a detener su camioneta.

Alrededor de las 10, efectivos policiales encontraron abandonada la camioneta BMW X1 color gris de Orión, en el barrio porteño de Liniers.

“Me pusieron un revolver en el pecho”, relató la víctima en declaraciones televisivas, al tiempo que destacó que se trató de “una desgracia con suerte” porque pudieron “reaccionar bien”.

“Traté de que no subieran a la camioneta con nosotros. El más nervioso era mi papá, que no se podía sacar el cinturón de seguridad. Pensé en darles todo, porque no había otra cosa que hacer”, agregó el arquero, de 29 años.

Orión indicó que el asalto “habrá durado un minuto”, y que cuando los delincuentes se marcharon enseguida una persona le ofreció un teléfono para llamar al 911. Y dejó un mensaje para las autoridades: “Acá el intendente de Morón tendría que hacer algo; en un mes ya son tres (los casos) que conozco. Se soluciona con patrulleros o no sé con qué, pero algo se tendría que hacer”.

Barrabravas de All Boys y Estudiantes de La Plata se enfrentaron en Floresta

Barrabravas de All Boys y Estudiantes de La Plata se enfrentaron en Floresta, más precisamente en Avenida Álvarez Jonte y Bahía Blanca, a una cuadra del estadio Islas Malvinas y minutos antes del partido que terminó en la victoria del equipo local.

Todo comenzó cuandoel micro de la hinchada platense tomó un recorrido inesperado y sus integrantes quedaron prácticamente enfrentados -distanciados por 200 metros y algunos de los 300 efectivos policiales dispuestos para el partido- a los barras del “Albo”, que habitualmente “paran” en la calle Álvarez Jonte.

Según el informe publicado por el diario Crónica, los disturbios principales se produjeron al llegar a la calle Bahía Blanca. Los violentos se hicieron de baldosas y piedras para atacar y decenas de autos terminaron prácticamente destrozados.

Sin embargo, como se puede apreciar en las fotografías,también hubo armas de fuego, que al final no fueron utilizadas. Tampoco se registraron detenciones. Así y todo, el jefe del operativo, subcomisario Juan Manuel Esquivel, expresó su satisfacción por el accionar de los efectivos.

Se recrudece la interna en la barra “pincharrata”
En la noche del sábado, cerca de las 22:30, dos hombres presuntamente encapuchados se acercaron al ex jefe de la barra brava de Estudiantes,Omar Ángel “El Hache” Alonso, y uno de ellos disparó directo al cuerpo en al menos dos oportunidades.

Los atacantes escaparon y ayer al mediodía la víctima realizó la denuncia en la sede de las fiscalías platenses, consigna el diario El Día. Ahora resta determinar si el hecho está relacionado con la “guerra” por el control de la barra de Estudiantes.

Alonso sufrió al menos dos lesiones por los disparos, una en un brazo y otra en una pierna. La causa fue caratulada como “abuso de arma y lesiones”.

Desábato: “Me da vergüenza lo que hice”

Luego del partido de ayer, el defensor pidió disculpas por los incidentes tras el encuentro; sin embargo dijo que Abbondanzieri y el arquero suplente de Internacional fueron los culpables del conflicto

Leandro Desábato habló esta mañana luego de los incidentes que se produjeron en el partido entre Estudiantes e Internacional. “Me da vergüenza lo que hice”, dijo en declaraciones a radio Del Plata el defensor del Pincha.  

“Me da vergüenza lo que yo hice, después cuando lo vi por televisión caí en la cuenta. Igualmente sigo sosteniendo que el que arma todo es el Pato (por Abbondanzieri). No tiene que festejar con la gente de Estudiantes”, agregó Desábato.  

Pese a mostrarse arrepentido por lo ocurrido, Desábato apuntó en todo momento a Abbondanzieri y al arquero suplente de Internacional como los responsables del problema. “Abbondanzieri salió a festejar a la platea de Estudiantes. Yo estaba arrodillado y lo insulto al Pato, le digo que se vaya a festejar con su hinchada, que no tiene por que cargar a los hinchas de Estudiantes. Ahí viene el arquero y me pega de atrás una trompada, así es imposible que no reaccione”, agregó Desábato.  

“Todo lo que sucedió es muy lamentable y doloroso, me da mucha vergüenza. En este tiempo largo que queda esperemos que pueda recapacitar y tratar de no cometer más este tipo de locuras”, dijo Desábato, quien hace algunas semanas tuvo un fuerte cruce con Ariel Ortega en el partido entre River y Estudiantes.  

En cuando al fútbol, Desábato manifestó que el Pincha no pudo clasificar “por muy poquito”. Además contó que se “fastidió con la gente” por los fuegos artificiales que tiraron antes de que finalice el encuentro. “Me fastidié primero porque no me gusta festejar antes, y después porque era el arco de Agustín (Orión). No se veía, esa es la realidad”, dijo el defensor.

Verón: “Con su fútbol, Cappa no ganó nada”

"Cappa es un cebollita, Subcampeon"

Juan Sebastián Verón

contestó hoy con dureza a las críticas que Ángel Cappa, técnico de River, hizo del juego de Estudiantes según su análisis.

“No me parece que para defender un estilo de juego deba criticarse otro y Cappa siempre lo hace, pese a que con lo que él propone en la Argentina no ha ganado nada”, sentenció en declaraciones a radio La Red.

Luego de caer con Estudiantes el pasado sábado, Cappa había declarado: “No era un partido para perder. Estudiantes no tiró al arco, porque el gol fue un centro. Nos ganó con un gol de casualidad. Después lo manejó con oficio, impidiendo que nosotros jugáramos como en el primer tiempo”.

Con su mensaje, el técnico de River se mostró en desacuerdo con la capacidad del “Pincha” de defender la victoria desde lo defensivo, antes que desde el virtuosismo del juego bonito.

Ante ello Verón reaccionó: “Cuando Huracán perdió el campeonato con Vélez, Cappa se dedicó a criticar a Vélez, que en definitiva ganó porque lo mereció”.

“Él basa sus argumentos en la crítica del otro, pero lo cierto es que nosotros, con nuestro juego, hemos ganado bastante y él, con el suyo, todavía no”, finalizó.

Desábato y Ortega atizaron el fuego de un partido incendiario

Casi se cagan a palos...falto poco...
El clima empezó a caldearse desde el saludo inicial entre los capitantes. Cuando le dio la mano a Sebastián Verón, Matías Almeyda lo trajo hacia él y le dijo algo con el gesto adusto, sin la cordialidad (real o fingida) que se acostumbra en esa ceremonia previa. Hace un tiempo, el volante de River había reconocido públicamente que tenía diferencias (no especificó cuáles) que lo separan del emblema de Estudiantes, con el cual compartió los mundiales 1998 y 2002, y el plantel de Lazio. De todas maneras, al final del partido, Vérón le quitó trascendencia a la situación: “No tuve ningún problema con Almeyda”.  

Si ese episodio fue una chispa, el incendio se propagó. Muchos jugadores perdieron la compostura. Se les empezaron a ir la lengua y las piernas. Se respiró un ambiente violento. Se sucedieron los encontronazos y las entradas desleales. En el primer tiempo, las cámaras de TV captaron una fuerte ofensa de Leandro Desábato a Ariel Ortega: “Borracho de m…”. Alguna vez, el defensor permaneció demorado en una comisaría en Brasil por frases discriminatorias al jugador Graffite. Al final de la primera etapa, varios jugadores de Estudiantes intercambiaron recriminaciones con Almeyda.  

Todo empeoró en el segundo período. A los 3 minutos, Ortega le aplicó un alevoso planchazo a Desábato, sin que el árbitro Pitana lo expulsara. Más grave fue que el asistente Sergio Uziga, que estaba de frente y a pocos metros del foul, no le informara nada al referí.  

Desábato, que debió ser atendido en un costado, volvió a decirse de todo con Ortega. El zaguero reconoció: “Nos dijimos un montón de cosas. Me saqué después del planchazo. Vino muy fuerte, no me gustó nada porque pudo lesionarme. Me arrepiento por haber dicho lo que dije, pero estaba con las pulsaciones a mil”. Ortega, como el resto de sus compañeros, se fue del estadio sin hablar. Angel Cappa, que sobre el final les dirigió gruesos insultos a los plateístas locales, se amparó en los códigos que el fútbol maneja en estos casos: “Todo queda dentro de la cancha”.  

“El partido fue muy friccionado, a Pitana se le fue de las manos. Yo bajé un cambio porque estaba amonestado”, agregó Desábato, en relación a la tarjeta amarilla que recibió por golpear a Ortega a modo de venganza.  

Salvo Villagra (recibió la tarjeta amarilla por protestar), el resto de las amonestaciones (cuatro) fueron por juego brusco. River, debido a la impotencia, cayó en el descontrol. Hasta ayer, en 15 fechas, sólo había tenido dos expulsados (Quiroga y Almeyda). Anoche sumó dos más en apenas dos minutos. Villalva y Cabral vieron la tarjeta roja directa a causa de violentas infracciones sobre Matías Sánchez. En el caso del juvenil delantero, fue su primera expulsión en 23 cotejos en primera. Todo un síntoma del nivel de crispación.