Archivo de la categoría: Velez

La leyenda del Tigre Gareca continua en Vélez…

Lo informó el presidente del club, quien manifestó su felicidad por llegar al acuerdo que, en un momento, parecía muy complicado. Así se cae la chance de Omar Asad para la próxima temporada.
Anuncios

Festejando el Centenario de Vélez .

Besala toda!
Cuarenta mil velezanos cubrieron el estadio y participaron de la Mega Fiesta del Centenario en la continuidad de la celebración de los 100 años de vida, cumplidos el pasado de 1 de enero. El José Amalfitani fue escenario de este nuevo festejo que se extendió durante cinco horas y que arrancó con la presentación de la Champions Liga, el juvenil grupo de cumbia que es integrado por futbolistas de las divisiones inferiores de Vélez.

La noche trajo muchos momentos emotivos y núcleo, como es tradición en Vélez, a muchas familias. Hubo discurso de bienvenida a cargo del presidente Fernando Raffaini, quien afirmó que “con el crecimiento futbolístico dado a partir de la década del 90 Vélez ya está posicionado como el tercer club de la Argentina”. Tres pantallas gigantes montadas sobre el escenario y la pantalla fija fueron emitiendo imágenes de los origenes del club en 1910 y los años siguientes, además de imágenes de éxitos deportivos y las grandes conquistas futbolísticas. Otro momento emotivo fue cuando en las pantallas gigantes pasaron a Jorge Guinzburg gritando “Vamos Vélez” como solía hacerlo en la televisión.

Sobre el escenario desfilaron los subcampeones de 1953, como Huss y Conde; los campeones de 1968, entre ellos Wehbe, Willington, Carone, Sinatra, Luna y Solorzano; los multicampeones de la década del 90, como los muy ovacionados Chilavert, Bassedas, Flores, Asad, Cardozo, y también los protagonistas de los últimos títulos como Somoza, Cubero, Bravo y Sessa, entre otros.

Antes de estos recuerdos emotivos, sobre el césped del estadio hubo exhibiciones de los alumnos del Instituto educativo del club que abarca Jardín de Infantes, Primaria, Secundaria y Profesorado de Educación Física y de las 60 actividades deportivas y culturales que se practican en Vélez.

Otro cantante netamente fortinero como Adrián Otero brindó otro show musical, cantando sus temas clásicos y vistiendo la camiseta con la V Azulada.

Nicole Neuman desfiló con la camiseta dorada del Centenario y también se llevó muchos aplausos abrazada a su esposo Cubero y con la pequeña hija de ambos en brazos además de lucir orgullosa su pancita con el segundo “Porotito”. Carlos Bianchi está en el exterior, pero como ídolo y máximo referente no quiso estar ausente y dejó su saludo filmado y grabado.

No podía faltar el fútbol, en espacio reducido, con Chilavert y Willington como técnicos y dándole a la pelota, entre otros, Cavallero, Larraquy, Zandoná, Camps, Almandoz, Asad, Flores, Pico, el Gallego González, Pandolfi, Falcón y Galeano.

Los socios más antiguos se llevaron su plaqueta, igual que todos los ex presidentes presentes. Además hubo un preestreno: avances de la Película del Centenario, un documental que saldrá a la luz en un par de meses, con imágenes tan originales como emotivas. La fiesta era acompañada por mucho clima futbolero, sobre en la embanderada tribuna donde los trapos y los cantos de La Pandilla contagiaban fervor a todo el estadio.

Y el cierre fue a puro ritmo. Los Auténticos Decadentes le pusieron todo su vigor musical a la noche de Liniers. Interpretando sus temas más conocidos hicieron mover a todos. Y sus voces fueron suplantadas por las letras de hits tribuneros, por ejemplo “Vení Raquel” hizo que de las gargantas fortineras surgiese el conocido cantito: “… esta es la baaaanda, la baaanda de Liniers…” y cuando entonaron “El Murguero” los fortineros cantaron: “se viene el Vélez campeón, Vélez campeón…”. La Murga “Fortineros de Corazón” con sus luminosas vestimentas, sus estandartes y todo su despliegue le aportó más ritmo al recital. Y pasada la medianoche finalizó la Mega Fiesta con una multicolor lluvia de fuegos artificiales que iluminaron el oscuro cielo.

“Antes, ir a la Selección era un prestigio”

Semanas atrás, Victor Zapata sorprendía con sus declaraciones al decir que no sentía desazón por estar ausente de las convocatorias de la Seleccióin, ya que por estos días llamaban a cualquiera. Hoy, el volante de Vélez, reitero: “Antes ir a la Selección era otra cosa, algo muy prestigioso”.

En delcaraciones a TyC Sports, el jugador se mostró firme en su postura: “Yo quiero que a la Selección le vaya bien, ayer vi algo más sólido. Nunca me desligué, pero no he tenido una sola chance. Me gustaría estar, pero tampoco me fijo mucho en eso”.

Uno de los mejores futbolistas del campeonato local, repitió que el equipo de Maradona debe medirse con rivales de su talla para conocer su verdadero nivel:“Equipos importantes son el de ayer, o España, por ejemplo”.

En otro sentido, Zapata también ser refirió a la actualidad de Vélez, uno de los mejores equipos del fútbol argentino: “Estamos dentro de un lote de cuatro o cinco clubes que está tratando de crecer, no sé si somos el mejor equipo, pero intentamos hacer las cosas simples, cada uno en su trabajo”.

Considerado como uno de los valuartes del “Fortín”, el mediocampista dijo: “He mejorado muchísimo desde que estaba en River a la actualidad, pero cuando uno crece es lógico que corra menos y piense más”.

Cien años entre títulos, coherencia y grandeza

Carlos Bianchi

Desde su creación, en aquel lejano 1 de enero de 1910, hasta la fecha, la entidad que hoy es de Liniers (pero que en algún momento residió en Floresta y hasta en Villa Luro) mantuvo una característica distintiva: gastar menos de lo que ingresa, apostar a la promoción de elementos de divisiones inferiores y manejarse con un criterio “familiar”, pese a que la legión de simpatizantes de la “V” azulada fue creciendo con el correr de los años.

El 7 de febrero de 1913 no es fecha constitutiva en el por entonces, “Argentinos de Vélez Sarsfield”, pero, sin embargo, marcaría un antes y un después en la historia. Es que en esa jornada fue analizada y aprobada la inscripción de socio para un joven llamado José Amalfitani, verdadero promotor del crecimiento de esa institución social y deportiva que se afincó en la zona Oeste de la Capital Federal.

Don Pepe” enderezó el sueño que habían elaborado sus antecesores, Martín Portillo, Nicolás Moreno y Julio Guglielmone, entre otros. Y a partir de marzo de 1923 y hasta promediar 1925, Amalfitani cumplió su primer mandato como presidente en el club.

Entonces el dirigente más importante en la historia de la institución gestionó el traslado de la cancha y así, de un terreno en Provincias Unidas (Juan Bautista Alberdi) y Ensenada, se pasó a otro situado en la intersección de las calles Basualdo y Guardia Nacional. Comenzaba a nacer el mito del “Fortín de Villa Luro”.

En ese reducto, en las temporadas 1934 y 1935, ya en la etapa del profesionalismo, el equipo se mantuvo 24 partidos sin perder.

Y a esa altura, el cambio de cancha no era lo único. Por eso la camiseta varió de tonalidad y del tricolor a rayas verticales con verde, rojo y blanco se pasó a la hoy tradicional casaca con la “V” azul en el pecho sobre un fondo blanco.

En esa década del 30 sobresalían las figuras del delantero Agustín Cosso (95 tantos en la historia de la entidad) y la del símbolo de aquellos tiempos: el defensor-mediocampista central llamado Victorio Spinetto, luego técnico de la institución.

En 1940 Vélez sufrió el primer descenso de categoría. Ocurrió en una circunstancia cuanto menos peculiar, porque Atlanta, el otro equipo que peleaba por conservar su lugar en la división privilegiada, le marcó seis goles en el primer tiempo a Independiente en el último partido del campeonato.

Ese encuentro jugado en Villa Crespo favoreció finalmente a los “bohemios” por 6 a 4, aunque la sensación de “arreglo” quedó flotando en el ambiente. Mientras tanto, el equipo de Liniers cayó por 2-0 con San Lorenzo, por lo que el retroceso a la Primera B quedó consumado.

Tres años duró el tránsito de los velezanos en la Segunda división. Por esos años, Amalfitani volvió a conducir la institución y forjó, quizás, la obra “más importante”. El directivo gestionó la cesión de unos terrenos linderos al arroyo Maldonado, en una zona “inundable”, según rezan las versiones periodísticas de aquel entonces. Se rellenaron esos campos y allí se levantó el estadio de cemento que se inauguró oficialmente en abril de 1951.

Se destacaban en ese equipo el arquero Miguel Rugilo (el denominado “León de Wembley”), el defensor Ángel Allegri (segundo jugador con más presencias en la historia del club) y una delantera que generó muchos recuerdos en los hinchas: Ernesto Sansone, Norberto Conde, Juan José Ferraro, Osvaldo Zubeldía y Juan Carlos Mendiburu. Con esa base, un conjunto cuyo técnico era Spinetto, se clasificó subcampeón detrás de River Plate en 1953.

La década siguiente vendría a coronar, finalmente, el primer título para las vitrinas de la entidad. Ocurrió en el Nacional 1968, en un recordado triangular desempate frente a Racing Club y River Plate. Eran tiempos en los que se distinguían José Luis Luna, el “Pulga” Ríos, un jovencísimo Carlos Bianchi y Omar Wehbe, todos guiados por un cerebro llamado Daniel Willington, “el jugador más vago que conocí”, según admitió el propio Amalfitani.

El Metropolitano 1971 significó un golpe duro, pues una inoportuna derrota ante Huracán (1-2) en Liniers privó al club de festejar el segundo campeonato, que quedó en manos de Independiente. La gran figura del certamen resultó el implacable Bianchi, responsable de 36 goles.

Después de años de discretas campañas, el Metropolitano 1977 marcó una suerte de “resurrección” futbolística. Bajo la conducción de Carlos Cavagnaro como técnico, el equipo se clasificó tercero, aunque se dio el gusto de vencer al campeón River Plate en los dos encuentros.

Dos años más tarde, el conjunto velezano arribó a una instancia decisiva, otra vez ante los “millonarios” de Núñez, con un equipo que mostraba en sus filas a un fino uruguayo Julio César Jiménez y a un elegante Carlos Ischia, quien venía de destacarse en Chacarita Juniors.

Pero también eran piezas importantes el eficiente Pedro Larraquy (el de mayor cantidad de partidos jugados en la institución), el rendidor defensor Omar Jorge y un arquero que empezaba a mostrar sus condiciones de gran atajador: Julio César Falcioni.

En los 80 también hubo buenas campañas. En el Nacional 1981, ya con el regreso de Bianchi al país, el equipo quedó eliminado en semifinales por el sólido Ferro. Cuatro años más tarde, los de Liniers alcanzaron la final de ese mismo certamen, perdiéndola ante un Argentinos Juniors lujoso, que marcaba tendencia por esos tiempos.

En los 90, con el ídolo Bianchi como técnico, Vélez empezó a diseñar la grandeza que sus hinchas le reclamaban. Llegaron casi en continuado el Clausura (1993), Copa Libertadores (1994) y Copa Intercontinental (1994).

La ya por entonces famosa Platea norte del estadio Amalfitani no tenía tantos motivos para la queja. Por el contrario, los argumentos de bronca pasaron a ser propiedad de los habitantes de la cabecera local, ante las cargadas de los “rivales de turno” que enarbolaban desafiantes el hiriente cántico “campeón del mundo y no llenás la popular…”.

Los hinchas empezaron a acostumbrarse a los campeonatos, que fueron sucediéndose. Hubo festejos en el Clausura y Supercopa Sudamericana (1996), Recopa Sudamericana (1997) y Clausura (1998), este último con un conjunto que dominaba de punta a punta, bajo la batuta de Marcelo Bielsa.

El nuevo milenio trajo los títulos en los Clausuras 2005 (Miguel Russo fue el técnico) y Clausura 2009 (Ricardo Gareca), en historias más recientes.

Pero Vélez no sólo es festejo en fútbol. Hay también motivos para el elogio en actividades federadas como el básquetbol y el voleibol, entre otros deportes.

Además de destacan los aportes para la comunidad que constituyen el estadio José Amalfitani (utilizado asiduamente para recitales) el Polideportivo de la avenida Juan B. Justo al 8400, la Villa Olímpica de Parque Leloir y el Instituto Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield, donde funciona una Escuela Secundaria, con bachillerato con orientación en deportes y recreación.

Inter duplica la apuesta y quiere llevarse a Otamendi

veEl Inter italiano está dispuesto a desembolsar 10 millones de euros para llevarse a Nicolás Otamendi, el joven defensor de Vélez, en enero próximo, según revelaron distintos medios italianos.

Después de haber hecho una primera oferta de algo más de cuatro millones de euros, el Inter parece dispuesto ahora a incrementar esa cifra para quedarse con el jugador de la selección argentina, pretendido además por un puñado de equipos españoles y otros de la liga inglesa.

Otamendi llegaría al Inter para darle algo de oxígeno a la defensa del último campeón italiano, cuyos integrantes, entre ellos Walter Samuel, ya están alrededor de los 30 años.

El jugador de Vélez fue una de las máximas figuras del campeonato obtenido el último semestre por el club de Liniers y tuvo propuestas para irse a mitad de año, pero los dirigentes “fortineros” prefirieron que se quedara seis meses más para elevar su cotización.

Por eso, lo más probable es que, luego de la oferta de 10 millones de euros, Otamendi se mude a Italia en enero.